Castilla-La Mancha es una comunidad autónoma española. Está formada por las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. Limita con Castilla y León, Comunidad de Madrid, Aragón, Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Andalucía y Extremadura. El término de «La Mancha» no hace alusión a la comunidad, como se piensa erróneamente, sino a la comarca que forma parte de la región. Es la heredera de la región histórica de Castilla la Nueva, exceptuando a la provincia de Madrid, que se decidió que constituyera una comunidad autónoma uniprovincial separada de Castilla-La Mancha, tras la división territorial de España posterior a la promulgación de la Constitución de 1978, e incluye la totalidad de la comarca natural de La Mancha, al incorporarse la provincia de Albacete (formaba parte de Murcia).